El Salón Náutico Internacional de Barcelona regresa al Port Vell del 14 al 18 de octubre para recordar por qué la capital catalana sigue siendo referencia en náutica europea. La ubicación en los muelles de Bosch i Alsina, Espanya y Barcelona crea un recorrido que combina exposición flotante y en seco, mostrando veleros de crucero, embarcaciones a motor, semirrígidas, neumáticas y, cada vez con más presencia, propuestas orientadas a la navegación sostenible.
La edición 2026 pivota sobre tres ejes que el salón considera centrales: sostenibilidad, negocio y experiencia de usuario. Eso significa que los visitantes verán lanzamientos de nuevos modelos, presentaciones de proyectos innovadores y encuentros entre astilleros, distribuidores, startups del sector y empresas de servicios. Las jornadas técnicas y los actos de networking están diseñados específicamente para dinamizar el comercio náutico, no solo para exhibir barcos bonitos.
Lo que hace especial al Salón Náutico de Barcelona es que funciona en dos niveles simultáneamente. Para los profesionales, es un espacio de negocio puro en donde se generan sinergias entre actores del sector y para el público general, ofrece pruebas de mar, demostraciones, áreas temáticas y actividades pensadas para acercar la náutica a nuevos usuarios. El entorno del Port Vell suma proximidad al centro de la ciudad, vistas al horizonte del Mediterráneo y un ambiente de ocio que transforma la visita en algo más que una feria comercial.
El salón también funciona como marco de presentación de grandes regatas y eventos deportivos que se celebran en la región durante la temporada siguiente, consolidando su posición como foro donde se define parte del calendario náutico europeo.

